Por: Andreu Serrano
El trabajo consiste en realizar una transferencia del tóner impreso en una fotografía a una pieza de madera, logrando un resultado distinto y atractivo. No has visto muchas fotos impresas en madera, ¿o sí?
En este artículo vas a aprender como imprimir tus fotos en madera. Empezaremos por ver qué necesitas.
¿Qué Necesito Para Conseguir imprimir mis fotos en madera?
Toma lápiz y papel, porque es posible que alguna de las cosas que necesitas no las tengas y te toque ir de compras. Pero tranquilo, no son demasiadas.
Como puedes ver en la imagen superior, necesitarás lo siguiente:
- Una pieza de madera con las dimensiones de la imagen que deseas transferir. Es preferible que se trate de una madera noble. Si no hay más remedio, también puedes utilizar contrachapado, aunque el resultado no es tan bonito.
- Un bote de gel medio. Es el elemento que se encargará de la transferencia. Puedes comprarlo en cualquier tienda de manualidades.
- Un bote de tapaporos. Si la pieza de madera está perfectamente pulida no será necesario. Pero, si no, será muy útil para lograr un aspecto más terso. También podrás adquirirlo en una tienda de manualidades.
- Una brocha. La necesitarás para aplicar el tapaporos y el gel medio. Nuevamente, podrás adquirirla en la tienda de manualidades.
- Una lija de papel para madera. Al igual que el tapaporos, es de aplicación opcional, sólo deberás hacer uso de la misma si la madera no está suficientemente pulida, o si, como en mi caso, no te ha quedado más remedio que usar una pieza de contrachapado. La lija también puedes comprarla en una tienda de manualidades.
- Una fotografía impresa en blanco y negro, con tóner y en papel. El tóner impreso en la fotografía será el que se transferirá a la plancha de madera.
Una vez que tengas todo esto, puedes pasar al siguiente punto y empezar con el paso a paso del proceso.
Paso 1. Preparando La Madera
La plancha de madera será la superficie que reciba el tóner, por tanto, es importante invertir el tiempo necesario en dejarla perfecta.
Si se trata de una madera noble (castaño o nogal, por poner dos ejemplos), es probable que no tengas que hacer mucho.
Si se trata de contrachapado o de maderas más porosas (o incluso de maderas nobles cuya textura quieres suavizar aún más)
es recomendable que lijes la superficie y los cantos, quites el serrín generado con un paño y apliques líquido tapaporos.
La idea de este primer paso es conseguir una superficie lisa y tersa sobre la que sea fácil realizar la transferencia.
Paso 2. Aplicación del Gel Medio
Quizás nunca has oído hablar del gel medio. Pues bien, se trata de un producto que permite hacer transferencias, es decir, que nos permitirá transferir el tóner de la impresión a la plancha de madera.
Lo que haremos será, una vez que tenemos la pieza de madera perfectamente seca (si hemos aplicado tapaporos) y limpia de cualquier tipo de impureza, es aplicar de forma generosa gel medio sobre la superficie.
Extiende bien el gel, aplica cantidad abundante para que toda la superficie de la madera cuente con una capa de gel.
Paso 3. Superposición del Papel Sobre la Madera
Inmediatamente después de haber aplicado el gel medio es el momento de sobreponer el papel,enfrentando la cara impresa con la superficie de la madera sobre la que hemos puesto el gel medio.
Ten en cuenta que la transferencia del tóner hará que la imagen se muestre en la madera como un espejo, por lo que si deseas que se visualice igual, tendrás que aplicar previa a la impresión una transformación de este tipo.
Una vez sobrepuesta, es necesario estirarlo bien para evitar que se creen burbujas. Puede venirte muy bien un rodillo de cocina para lograr el mejor resultado.
Hasta aquí, la primera parte del proceso, ahora se necesita esperar al menos 5 ó 6 horas (aunque, si puedes esperar, déjalo reposar una noche entera) para que seque bien el producto y la transferencia se realice de forma adecuada.
Paso 4. Retirando el Papel Con La Ayuda de Un Paño y Agua
Ya se ha secado, de modo que el papel que sobrepusimos en el paso anterior parece una capa más de la madera. Pues ahora hay que preparar un paño y un recipiente con agua.
Con el paño suficientemente húmedo, iremos frotando para conseguir retirar el papel y ver cómo el tóner ha quedado impregnado, a través de la aplicación del gel medio, en la plancha de madera.
En la imagen superior derecha puedes ver cómo en cuanto se ha aplicado un poquito de agua y se ha comenzado a frotar, la imagen ha aparecido.
Para llevar a cabo este proceso, sé paciente, no raspes demasiado fuerte pues podrías arrancar también la impresión.
No tiene ninguna dificulad, lo único necesario, es la suficiente tranquilidad para ir, poco a poco, descubriendo la impresión y retirando el papel que evita que ésta se vea.
En la imagen de la derecha puedes ver lo que puedes llegar a conseguir.
En función del tipo de madera que hayas utilizado y de lo cuidadoso que hayas sido a la hora de retirar el papel es posible que haya zonas en las que no hayas podido quitar todo el papel, otras en las que se haya agrietado un poco la madera, etc.
No te preocupes, estos elementos contribuyen a dotar de mayor verosimilitud al efecto envejecido que persigue esta técnica.
El Resultado Final
En la imagen de la derecha puedes ver el resultado final, el resultado es francamente espectacular.
A cualquiera que no conozca el proceso se le podría decir que se trata de una impresión en madera, que se hizo hace decenas de años y que la hemos restaurado.
Si tienes fotografías antiguas de tus antepasados, se trata de una técnica fantástica para poder recordarlos.
Si quieres tener ma sinformación visita esta liga:
https://www.dzoom.org.es/noticia-20549.html
Si te gusto la entrada por favor compartela.